domingo, 29 de septiembre de 2013

El libro del desasosiego, de Fernando Pessoa

 
Libro del desasosiego, de Fernando Pessoa (El Acantilado, 2007)

Título:  El libro del desasosiego 
Autor: Fernando Pessoa
Género: Diario íntimo
Primera edición: 1982

Edición comentada: El Acantilado (2007)  


A Fernando Pessoa (1888-1935) le gustaba jugar con la literatura y de ese modo concibió sus heterónimos. Al mismo tiempo, fue escribiendo una especie de diario íntimo, desde 1913 hasta el final de su vida, sobre los más diversos temas (filosóficos, religiosos, cotidianos…), de una forma descreída y con un gran desaliento interior. “Son mis confesiones y, si en ellas nada digo, es porque nada tengo que decir. Escribo mi literatura como escribo mis asientos contables”. Aunque sea de ese modo, él se libera escribiendo y, sin pretenderlo, siempre es profundo, filosófico, Shakesperiano. Normalmente habla de lo que ocurre en su mente, pero, también, de lo que le rodea, con imágenes potentes: “A mí, la muerte me parece una partida. El cadáver me da la impresión de un traje abandonado. Alguien se fue y no necesitó llevar aquel traje único que había vestido… El silencio que emana del sonido de la lluvia son acordes visuales que van ensanchando el alma de goce estético”.
A veces la depresión se apodera de él: “No hay sosiego en el fondo de mi corazón, pozo viejo al final de la finca vendida, memoria de infancia encerrada entre el polvo de la casa ajena”. En otras ocasiones reconoce lo poco que posee: “¡Dos cosas me dio el destino: unos libros de contabilidad y el don de soñar! ¡Que los dioses me cambien los sueños, pero no el don de soñar!”.

martes, 24 de septiembre de 2013

Pool literaria de Grandes Libros

La Odisea. Fuente de la imagen

Os informo de este ciclo de conferencias literarias en Real Club de la Puerta de Hierro, Madrid, que tiene como objetivo la divulgación de grandes libros. Estos actos están coordinados por  Juan Luis Hernández Mirón y Ángel Arias Urrutia, doctores en filología hispánica.
A continuación tenéis la información sobre este primer ciclo de conferencias de "La Pool literaria. Una tertulia en busca de nuevas aventuras". 

"Azul", de Rubén Darío

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Azul, de Rubén Darío. 


Título:  Azul
Autor: Rubén Darío
Género: Cuentos y poemas
Primera edición: 1888, 
Valparaíso: Imprenta Litografía Excelsior, 1888

Muchas son las narraciones cortas que Rubén Darío, viajero consumado, fue escribiendo con el paso de  los años aquí y allá (en Nicaragua, Chile, en Argentina) mientras iba haciendo su exitosa carrera en el género de la poesía. Quiero decir con esto que Darío fue, ante todo, poeta, lo cual no es óbice para que puedan escogerse, de entre su irregular producción cuentística, dos o tres docenas de escritos de excelente calidad. No en vano, Darío marca un antes y un después en la literatura en castellano, entonces encajonada en los estrictos límites del realismo y del naturalismo. Como cuentista –faceta que nos interesa hoy– se alzó a modo puente entre el norteamericano Edgar Allan Poe y los narradores ingleses y franceses del siglo XIX, a los que tanto admiraba.

domingo, 22 de septiembre de 2013

"Rayuela", de Julio Cortázar

Portada de la primera edición de Rayuela, de Julio Cortázar, publicada en Buenos Aires en 1963


Título: Rayuela
Autor: Julio Cortázar
Género: Novela
Primera edición: Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1963
 

Del lado de acá-del lado de allá, París-Buenos Aires, Cielo-Tierra.
Rayuela es una realidad dual. Un paseo de la mano de Horacio Oliveira por París y sus pasiones, esas que tanto teme.
Rayuela también es el Club de la Serpiente: un grupo de amigos que se reúnen para charlar, beber, fumar y discutir a ritmo de jazz.
Rayuela es la Maga, la misma que da sentido a la novela pero que a su vez sería capaz de arrebatárselo con una de sus preguntas tan incongruentes como precisas.

jueves, 19 de septiembre de 2013

"Los habitantes del bosque", de Thomas Hardy

Los habitantes del bosque, de Thomas Hardy (Impedimenta, 2012)

Título: Los habitantes del bosque
Autor: Thomas Hardy (1840-1928)
Género: Novela
Primera edición: Harper's Bazar
, 1887, con el título The Woodlanders.
Edición comentada: Impedimenta, 2012, traducida por Roberto Frías.

Thomas Hardy mantuvo una relación ambigua con la novela, género literario en el que acabaría siendo un verdadero maestro. Su objetivo inicial como escritor no era consagrarse a ella sino a la poesía, y así lo hizo, en un principio sin demasiado éxito. No obstante, a la poesía volvería en los últimos años de su vida, tratando de sacudirse la presión a la que le sometían los críticos y ciertos sectores de la sociedad que no veían con buenos ojos sus afilados ataques narrativos al espíritu victoriano de la época.

sábado, 7 de septiembre de 2013

"El principito", de Antoine de Saint-Exupéry

Antoine de Saint-Exupéry y El Principito. Fuente de la imagen


Título: El Principito
Autor: Antoine de Saint-Exupéry
Género: novela
Primera edición: Reynal & Hitchcock, 1943, con el título Le Petit Prince
Edición comentada: Alianza Emecé (1993, edición nº 31), traducida por Bonifacio del Carril

Antoine de Saint-Exupéry (1900–1944) tenía cuarenta y tres años cuando publicó El Principito, una novela corta de difícil clasificación (no es para niños pero tampoco es en apariencia una novela al uso para adultos) que con el paso de los años acabaría por convertirse en el libro más leído de la literatura francesa. Más que cualquier título de Proust, Zola o Flaubert…
Su autor, un ex aviador que había participado en la Segunda Guerra Mundial, escribió la novela (que incluye ilustraciones realizadas por él) cuando vivía exiliado en Estados Unidos, quizá tratando de olvidar el horror de la guerra. No era su primer libro: ya era conocido por el gran público por títulos como Vuelo de noche (1931), Tierra de hombres (1939) o Piloto de guerra (1942), que le habían servido para hacerse un nombre como escritor y como héroe de guerra.
Saint-Exupéry conocía el desierto de Sahara por su experiencia como aviador, y fue precisamente en un desierto donde ambientó El Principito, que narra la relación entre un piloto cuyo avión queda averiado en la ardiente arena (solo tiene provisiones para ocho días) y un pequeño príncipe que dice venir de otro planeta. El lenguaje es muy sencillo, pensado quizá para niños, pero de manera sutil el libro se permite disquisiciones de calado sobre la naturaleza humana, y deja un retrato nada positivo de los adultos, que le dan la espalda a la esencia de la vida y se dejan llevar por ambiciones estériles.
El libro supone un canto a la infancia y a la simplicidad, que es posiblemente uno de los mejores accesos a la felicidad.
Pero ¿era feliz Saint-Exupéry? Posiblemente no. Su matrimonio con Consuelo Suncin había sido un fracaso. Se encontraba cansado, tenía mala salud y le consideraban demasiado mayor para pilotar aviones en batallas arriesgadas. Le embarga cierta insatisfacción existencial difícil de combatir, posiblemente más que los enemigos nazis a las que se había enfrentado. La visión de una Europa en ruinas, esa Europa por la que había luchado, no debió de mejorar su ánimo en absoluto.
El aviador y escritor falleció en una misión de reconocimiento, un año después de la publicación de El Principito. Había partido solo, sin compañeros de viaje, de la base militar de Borgo, en la Alta Córcega. Nada volvería a saberse de él. Cabía suponer que hubiera sido abatido por un avión alemán, pero no quedó el menor rastro del que pilotaba él. Hasta que en 1998 un pescador dio con una pulsera del aviador, regalo de su esposa. Los restos de su avión fueron encontrados en el mar, concluyendo así cierto misterio sobre su muerte (aunque algunos todavía se preguntan si fue derribado o si fue un suicidio).
Con mucho la obra más conocida de Saint-ExupéryEl Pincipito sigue siendo un clásico de la literatura, al margen de etiquetas. Frecuentemente comparado con libros emblemáticos como Platero y yo o Alicia en el país de las maravillas, El principito sigue deleitando a niños y a adultos, seducidos por ese pequeño príncipe de la palabra que nos dejó valiosas observaciones sobre la amistad o la responsabilidad.
El principito, en fin, es un clásico que nunca pasará de moda, quizá porque los temas que aborda son inherentes a la condición humana, y porque sabe rescatar ese niño que todos llevamos dentro.  

jueves, 5 de septiembre de 2013

"Verde agua", de Marisa Madieri


 
Verde agua, de Marisa Madieri (Minúscula, 2000)

Título:  Verde agua
Autor: Marisa Madieri
Género: relato-diario
Primera edición: Año 2000
Edición comentada: Minúscula, Barcelona, 2000, traducido por Valeria Bergalli y con posfacio de Clauido Magris. 

Del pozo de la experiencia, Marisa Madieri (1938-1996) extrae agua pura con el cántaro del recuerdo y esa mirada absolvente y compasiva que la caracteriza. Observa los acontecimientos históricos (la guerra, la confrontación comunismo-capitalismo, las penurias económicas, el exilio de los italianos de Fiume, ciudad que en 1947 pasó a Croacia, a un campo de refugiados) sin tomar partido, sin acritud y sin condenar nada.
Verde agua (Minúscula, 2000) es el diario de las madres, abuelas, tías, hijos, vecinos y compañeros de clase, escrito de una forma clara y amable; el libro de la redención femenina a través de la palabra y la amistad. Verde agua del mar que la rodea es, según la autora, esa larga paciencia hasta encontrar el amor. Y, a través de esos círculos concéntricos a distintos niveles y de los pequeños hechos cotidianos del ayer y del hoy, ella explica del mejor modo posible la profundidad de la existencia.