![]() |
| El discurso vacío, de Mario Levrero (Caballo de Troya, 2007) |
Título: El discurso vacío
Autor: Mario Levrero
Género: Diario
Primera edición: 1996
Edición comentada: Caballo de Troya (2007)
A medida que avanzaba en la lectura de esta
obra de Mario Levrero (ignoro hasta qué punto El
discurso vacío, libro escrito a modo de diario, será autobiográfico: intuyo
que lo es bastante, o así lo parece al menos a nivel espiritual; después de
todo, como dijera Unamuno, “uno
escribe siempre sobre sí mismo”, se entiende que incluso cuando escribe
ficción, aunque, por otra parte, tampoco es menos cierto que cuando escribimos
sobre nosotros mismos lo hacemos con plena conciencia de estar transformándonos
en ficción), a medida que avanzaba en su lectura, decía, me dio por pensar que
“el discurso vacío” al que hace referencia el título era una traslación, una
metáfora si se prefiere, de la vida carente de sentido. Así mismo, no sé por
qué, al meditar sobre esos ejercicios caligráficos que el protagonista dice
realizar, me han venido a la mente los ejercicios espirituales de Loyola; quizá
por esa fe que ostenta el protagonista de la obra y que le lleva a creer que
siguiendo los medios adecuados podrá alcanzar el fin que persigue, y porque ese
fin no deja de estar relacionado –consciente o inconscientemente– con un
exhaustivo examen de conciencia. Y es que hay en El discurso vacío, de Mario
Levrero, bastantes puntos de conexión con la manera en que el hombre del
Barroco entendía la religiosidad y la espiritualidad.
