Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Rodríguez Criado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Rodríguez Criado. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de noviembre de 2013

"El viajero del siglo", de Andrés Neuman

El viajero del siglo, de Andrés Neuman (Alfaguara, 2009)


Título: El viajero del tiempo
Autor: Andrés Neuman
Género: Novela
Primera edición: 2009
Edición comentada: Alfaguara Santillana

A Wandernburgo, una ciudad “móvil” entre Sajonia y Prusia (geográficamente indeterminada), ha llegado un viajero sin aparentes raíces, un hombre extraño tocado con un birrete que ha hecho del viaje por el viaje su razón de ser, alguien para quien el mundo y la vida no son sino una sucesión de estampas callejeras que en nada le comprometen. Wandernburgo no es un destino final sino una etapa más. Y sin embargo… hay algo en la ciudad y en sus habitantes que le atrae irremediablemente. Con el paso de los días, este hombre sin aparentes ataduras acaba preso de una serie de fuerzas ignotas que le impiden abandonar el lugar; donde antes había un viajero ahora hay un ciudadano.

jueves, 31 de octubre de 2013

Grandes Libros: "Eleazar o el manantial y la zarza", de Michel Tournier

Eleazar o El manantial y la zarza, de Michel Tournier (Alfaguara, 2003)

Título: Eleazar o el manantial y la zarza
Autor: Michel Tournier
Género: Novela
Primera edición: 1996, Éditions Gallimard.
Edición comentada: Alfagura, 2003, con traducción de José Luis López Martín.

Eleazar, primero pastor de ganado y después pastor de almas, es un hombre tan íntegro como rígido. Imbuido de un poderoso fervor religioso (no exento de dudas sobre cuál es la religión verdadera: ¿El protestantismo?, ¿el catolicismo), se echa la familia a cuestas y en plena hambruna abandona su Irlanda natal para emigrar a Estados Unidos. No es solo el hambre lo que pretende dejar atrás, también le aflige un tormento suceso personal, impropio de un hombre como él (que no proceder revelar aquí).

martes, 15 de octubre de 2013

"La casa de Dostoievsky", de Jorge Edwards

La casa de Dostoievski, Jorge Edwards, novela, Premio Cervantes
La Casa de Dostoievsky, de Jorge Edwards


Título: La casa de Dostoievsky
Autor: Jorge Edwards
Género: Novela
Primera edición: 2008
Edición comentada: Planeta-Casa de América

La casa de Dostoievsky, de Jorge Edwards 

Resulta que el gran poeta chileno Enrique Lihn (1929–1988) padecía una suerte de síndrome de Diógenes que le empujaba a acumular en casa todo tipo de trastos. Durante una época vivió en un dormitorio alquilado donde había ido guardando zapatos, papeles, libros… El acopio de retales llegó a tal grado que un día no pudo abrir la puerta y tuvo que salir por la ventana. Como había dejado la llave dentro, Lihn decidió no regresar jamás.

martes, 24 de septiembre de 2013

"Azul", de Rubén Darío

grandes libros, azul, rubén darío
Azul, de Rubén Darío. 


Título:  Azul
Autor: Rubén Darío
Género: Cuentos y poemas
Primera edición: 1888, 
Valparaíso: Imprenta Litografía Excelsior, 1888

Muchas son las narraciones cortas que Rubén Darío, viajero consumado, fue escribiendo con el paso de  los años aquí y allá (en Nicaragua, Chile, en Argentina) mientras iba haciendo su exitosa carrera en el género de la poesía. Quiero decir con esto que Darío fue, ante todo, poeta, lo cual no es óbice para que puedan escogerse, de entre su irregular producción cuentística, dos o tres docenas de escritos de excelente calidad. No en vano, Darío marca un antes y un después en la literatura en castellano, entonces encajonada en los estrictos límites del realismo y del naturalismo. Como cuentista –faceta que nos interesa hoy– se alzó a modo puente entre el norteamericano Edgar Allan Poe y los narradores ingleses y franceses del siglo XIX, a los que tanto admiraba.

sábado, 7 de septiembre de 2013

"El principito", de Antoine de Saint-Exupéry

Antoine de Saint-Exupéry y El Principito. Fuente de la imagen


Título: El Principito
Autor: Antoine de Saint-Exupéry
Género: novela
Primera edición: Reynal & Hitchcock, 1943, con el título Le Petit Prince
Edición comentada: Alianza Emecé (1993, edición nº 31), traducida por Bonifacio del Carril

Antoine de Saint-Exupéry (1900–1944) tenía cuarenta y tres años cuando publicó El Principito, una novela corta de difícil clasificación (no es para niños pero tampoco es en apariencia una novela al uso para adultos) que con el paso de los años acabaría por convertirse en el libro más leído de la literatura francesa. Más que cualquier título de Proust, Zola o Flaubert…
Su autor, un exaviador que había participado en la Segunda Guerra Mundial, escribió la novela (que incluye ilustraciones realizadas por él) cuando vivía exiliado en Estados Unidos, quizá tratando de olvidar el horror de la guerra. No era su primer libro: ya era conocido por el gran público por títulos como Vuelo de noche (1931), Tierra de hombres (1939) o Piloto de guerra (1942), que le habían servido para hacerse un nombre como escritor y como héroe de guerra.
Saint-Exupéry conocía el desierto de Sahara por su experiencia como aviador, y fue precisamente en un desierto donde ambientó El Principito, que narra la relación entre un piloto cuyo avión queda averiado en la ardiente arena (solo tiene provisiones para ocho días) y un pequeño príncipe que dice venir de otro planeta. El lenguaje es muy sencillo, pensado quizá para niños, pero de manera sutil el libro se permite disquisiciones de calado sobre la naturaleza humana, y deja un retrato nada positivo de los adultos, que le dan la espalda a la esencia de la vida y se dejan llevar por ambiciones estériles.
El libro supone un canto a la infancia y a la simplicidad, que es posiblemente uno de los mejores accesos a la felicidad.
Pero ¿era feliz Saint-Exupéry? Posiblemente no. Su matrimonio con Consuelo Suncin había sido un fracaso. Se encontraba cansado, tenía mala salud y le consideraban demasiado mayor para pilotar aviones en batallas arriesgadas. Le embarga cierta insatisfacción existencial difícil de combatir, posiblemente más que los enemigos nazis a las que se había enfrentado. La visión de una Europa en ruinas, esa Europa por la que había luchado, no debió de mejorar su ánimo en absoluto.
El aviador y escritor falleció en una misión de reconocimiento, un año después de la publicación de El Principito. Había partido solo, sin compañeros de viaje, de la base militar de Borgo, en la Alta Córcega. Nada volvería a saberse de él. Cabía suponer que hubiera sido abatido por un avión alemán, pero no quedó el menor rastro del que pilotaba él. Hasta que en 1998 un pescador dio con una pulsera del aviador, regalo de su esposa. Los restos de su avión fueron encontrados en el mar, concluyendo así cierto misterio sobre su muerte (aunque algunos todavía se preguntan si fue derribado o si fue un suicidio).
Con mucho la obra más conocida de Saint-ExupéryEl Pincipito sigue siendo un clásico de la literatura, al margen de etiquetas. Frecuentemente comparado con libros emblemáticos como Platero y yo o Alicia en el país de las maravillas, El principito sigue deleitando a niños y a adultos, seducidos por ese pequeño príncipe de la palabra que nos dejó valiosas observaciones sobre la amistad o la responsabilidad.
El principito, en fin, es un clásico que nunca pasará de moda, quizá porque los temas que aborda son inherentes a la condición humana, y porque sabe rescatar ese niño que todos llevamos dentro.  

Agenda Moleskine El Principito

domingo, 25 de agosto de 2013

"Stepanchikovo y sus moradores", de Fiódor Dostoievski

Stepanchikovo y sus moradores, de Fiódor Dostoievski (El Aleph, 2010)

Título: Fiódor Dostoievski
Autor: Stepanchikovo y sus moradores
Género: novela/literatura rusa
Primera edición: 1859, con el título
Село Степанчиково и его обитатели, Seló Stepánchikovo i yegó obitátyeli)
Edición comentada: El Aleph Editores, del Taller de Mario Muchnik, 2010

Dostoievski ha pasado a la Historia de las Letras como el gran maestro ruso decimonónico que desgranó con gran talento tesis sesudas sobre la humanidad (filosóficas, religiosas, sociológicas, políticas, etcétera) en novelas ambiciosas como Los hermanos Karamazov o Crimen o castigo. Se nos dice por activa y por pasiva que es uno de esos escritores irrenunciables a los que debemos leer aunque su propuesta narrativa nos exija un gran esfuerzo intelectual. Esa es precisamente una de sus grandes virtudes: poner el intelecto al servicio de la narración, o viceversa (si se prefiere).
Y, sin embargo, esa complejidad intelectual es una losa para ciertos lectores. Iniciarse en Dostoievski a partir de sus obras más sobresalientes y profundas (Los demonios, Diario de un escritor, El idiota o las dos citadas antes…) podría no dar los frutos deseados.

lunes, 19 de agosto de 2013

“El amor a la vida”, de Erich Fromm


Erich Fromm, autor de El amor a la vida. Fuente de la imagen
Título: El amor a la vida. Conferencias radiofónicas compiladas por Hans Jürgen Schultz
Autor: Erich Fromm
Género: Ensayo (psicoanálisis)
Primera edición: 1983, Estate of Erich Fromm and Hans Jürgen Schultz, con el título Über die Liebe Zum Leben
Edición comentada: El miedo a la vida (Altaya, 1997), con traducción de Eduardo Prieto.


Erich Fromm nació en 1900 en Francfort del Meno, Alemania, en el seno de una familia judía ortodoxa que había dado varios rabinos. Es lógico, pues, que pronto se interesara por las narraciones del Viejo Testamento, cuyas enseñanzas acabaría comentando en algunos de sus libros. Cuando aún era un adolescente, protestó vivamente contra la Primera Guerra Mundial. A esta juvenil implicación política le seguiría un suceso que cambió su percepción de la vida: el suicidio de una amiga de la familia, una artista joven y hermosa, que decidió acompañar a su padre al más allá cuando el buen hombre falleció. Este suicidio, en principio incomprensible, marcó quizá el inicio de su interés por el psicoanálisis, que le depararía una fructífera carrera: al cabo de los años se convirtió en uno de sus máximos exponentes.

martes, 13 de agosto de 2013

Michael Gold y los judíos pobres del East Side

Portada de Judíos sin dinero, de Michael Gold (Fénix, 1933)



Título:  Judíos sin dinero
Autor: Michael Gold
Género: Novela/literatura judía
Primera edición: Fénix, 1933

Edición comentada: Ediciones Siglo XX, Buenos Aires, 1975. Traducción de Margara Villegas. 

MICHAEL GOLD Y LOS JUDÍOS POBRES DEL EAST SIDE

Francisco Rodríguez Criado


La inmigración ha sido siempre uno de los temas más recurrentes de la literatura judía. No podría ser de otra manera: en la historia moderna el pueblo judío no tuvo una tierra propia a la que considerar su hogar hasta la creación del estado de Israel en 1948; de ahí que, sentenciados al exilio desde tiempos bíblicos, se hayan visto obligados a subsistir en países donde, en la mayoría de los casos, no pasaban de ser ciudadanos de segundo orden. La importante comunidad judía consolidada hoy en América, en gran parte oriunda de Europa, asentó sus raíces al otro lado del Atlántico principalmente en el periodo comprendido entre mediados del siglo XIX y finales del segundo decenio del XX. Después de la Primera Guerra Mundial Estados Unidos experimentó un retroceso voluntario en la cuantía de recepción de inmigrantes, fruto de un sistema de cuotas nacionales que tuvo su pico más bajo a las puertas de la depresión económica del 29. “En 1925, debido a las cuotas prefijadas, se produjo un parón de la inmigración masiva, pero en 1927 había ya en Estados Unidos 4,2 millones de judíos (el 3,6 % de la población total), con 3.100 comunidades[1]”. Las oleadas de antisemitismo mermaron poco a poco la entrada de los inmigrantes judíos. Son numerosos los testimonios en letra impresa de escritores judíos –de origen europeo o no– que narran su infancia en su nuevo país de adopción, al que se desplazaron junto a sus familias empujados por el deseo de realizar el sueño americano o, desde planteamientos más modestos, de encontrar un trabajo y un techo. Llámalo sueño, de Henry Roth, es uno de los títulos más representativos. (Roth no volvió a publicar ningún otro libro hasta cincuenta años después). Otra obra imprescindible, ahora en el olvido pese al notable éxito que obtuvo en los años 30 del pasado siglo, es Judíos sin dinero, del escritor, periodista y activista político Itzok Isaac Granich (1893–1967), más conocido como Michael Gold, pseudónimo que adoptó en 1920 durante los Palmer Raids[2]. A medio camino entre la novela y la autobiografía, Judíos sin dinero es, sin alcanzar el nivel literario de Llámalo sueño, un completo muestrario de los obstáculos que padecieron las primeras generaciones de inmigrantes judíos en Estados Unidos. Aunque nacido en Nueva York al igual que sus dos hermanos menores, Michael Gold, en su condición de hijo de inmigrantes húngaros, tuvo la sensación desde sus primeros años de vida de no ser americano sino judío, como si “americano” y “judío” fueran conceptos excluyentes.

viernes, 9 de agosto de 2013

“El matrimonio amateur”, de Anne Tyler

"El matrimonio amateur", de Anne Tyler (Alfaguara, 2005)

Título: El matrimonio amateur
Autora: Anne Tyler
Género: novela/ literatura norteamericana
Primera edición: 2004
Publicada en España por Alfaguara (2005), con traducción de Gemma Rovira.


Anne Tyler nació y se crio en una hermética comunidad de cuáqueros de Carolina del Norte, regida por una serie de normas que a muchos nos pueden resultar extrañas, difíciles de comprender (Tyler, valga el ejemplo, nunca había hablado por teléfono hasta que abandonó dicha comunidad). Pero mirado desde cierto distanciamiento, el mundo occidental en general y el estadounidense en particular también tienen mucho de inaprensible. Tyler escribe novelas quizá para tratar de comprender un mundo donde las intrincadas relaciones personales parecen tratar de impedirnos el acceso a la felicidad.

domingo, 4 de agosto de 2013

“Un episodio internacional”, de Henry James

Un episodio internacional, de Henry James. Funambulista, 2006. Traducción de Gabriela Díaz. Postfacio de Max Lacruz
 

Título: Un episodio internacional
Autor: Henry James
Primera edición: 1878
Género: novela/literatura norteamericana
Publicada en España por la editorial Funambulista (2006), con traducción de Gabriela Díaz y postfacio de Max Lacruz.

En más de una ocasión he dudado sobre la nacionalidad de Henry James. ¿Estadounidense o británico? Podríamos decir que ambas cosas. Aunque nacido en Nueva York, en 1843, culturalmente estuvo desde muy niño influido por la cultura europea. En 1876 se trasladó a Inglaterra, donde empezó a publicar sus primeros escritos. Y debió de sentirse tan afín a este país, que acabó nacionalizándose inglés (en 1815).
James es quizá el gran ejemplo de escritor transoceánico que aúna lo mejor de la cultura norteamericana y de la europea en general y la inglesa en particular. Este es precisamente uno de sus temas preferidos: el contraste entre el mundo estadounidense y el inglés, que desarrolla en libros como el que hoy nos ocupa, la novela corta Un episodio internacional, publicada por primera vez en 1878.
La novela narra las vivencias de dos jóvenes ingleses, el aristócrata lord Lambeth y su amigo el abogado Percy Beaumont, a su llegada a Nueva York a principios de agosto, en plena ola de calor. Gracias a una carta de presentación de un amigo común, los dos jóvenes entablan relación con el distinguido señor Westgate, que los recibe en su oficina y los invita a alojarse en la casa que tiene en Newport, cerca de Nueva York, gobernada por su atractiva y diplomática esposa. Y allí lord Lambeth conoce el peligro de la seducción, que personifica la hermana de la anfitriona, la bella y curiosa Bessie Alden, que a su vez se siente atraída por Lambeth.
Pero en aquellos tiempos el amor entre una joven bostoniana y un joven inglés parecía inevitablemente destinado al fracaso. Algo que, bien mirado, podría ser una alegoría de la incompatibilidad entre el Viejo Mundo, representado por Europa, y el Nuevo Mundo, encarnado por un país aparentemente alejado de ciertas convicciones sociales como Estados Unidos.
En la novela proliferan –y esta parece su razón de ser– las observaciones sobre dos maneras de entender el mundo, en teoría enfrentadas entre sí: la de los ingleses y la de los americanos. Y de manera sutil se pone de manifiesto que ambos modelos son irreconciliables. No en vano, los parientes de Lambet y los de Bessie, movidos por sus prejuicios, no dudan en obstaculizar cualquier conato de relación amorosa entre ambos.
La novela está salpicada aquí y allá de una fina ironía. No obstante esa finura, su publicación indignó a numerosos ingleses, poco satisfechos con la forma en la que quedaban retratados en sus páginas. 
Un episodio internacional, aguda en su análisis y de fácil lectura, podría ser una buena carta de presentación para aquellos lectores que aún no conocen la obra de Henry James y quisieran dar el primer paso.


domingo, 9 de junio de 2013

"Trafalgar", de Benito Pérez Galdós

Batalla en Trafalgar. Fuente de la imagen

 
Título: Trafalgar
Autor: Benito Pérez Galdós (España, 1843-1920)
Primera edición: 1873
Género: Novela/ Literatura española



 TRAFALGAR: UNA HISTORIA PARA EL RECUERDO Y PARA EL OLVIDO

El siglo XIX fue una dura jornada en la Historia de nuestro país: España se despertó en 1805 con los cañonazos de Trafalgar y se acostó exhausta, noventa y tres años después, tras perder las colonias de Cuba, Puerto Rico y Filipinas a manos de Estados Unidos en lo que vino a llamarse el Desastre del 98. Sobre el primer acontecimiento, que es el que centra nuestra atención, Benito Pérez Galdós escribió, en 1873, Trafalgar, un magnífico documento literario, mitad novela mitad crónica histórica, con el que inauguraba sus Episodios Nacionales, que alcanzarían la cifra de 46 libros agrupados en cinco series. Este ambicioso proyecto, de acentuado interés histórico, tuvo gran acogida entre los lectores, al margen de clases sociales, quizá porque cumplía holgadamente la máxima horaciana de “enseñar deleitando”.