jueves, 31 de octubre de 2013

Grandes Libros: "Eleazar o el manantial y la zarza", de Michel Tournier

Eleazar o El manantial y la zarza, de Michel Tournier (Alfaguara, 2003)

Título: Eleazar o el manantial y la zarza
Autor: Michel Tournier
Género: Novela
Primera edición: 1996, Éditions Gallimard.
Edición comentada: Alfagura, 2003, con traducción de José Luis López Martín.

Eleazar, primero pastor de ganado y después pastor de almas, es un hombre tan íntegro como rígido. Imbuido de un poderoso fervor religioso (no exento de dudas sobre cuál es la religión verdadera: ¿El protestantismo?, ¿el catolicismo), se echa la familia a cuestas y en plena hambruna abandona su Irlanda natal para emigrar a Estados Unidos. No es solo el hambre lo que pretende dejar atrás, también le aflige un tormento suceso personal, impropio de un hombre como él (que no proceder revelar aquí).
Como si de un western se tratara, Eleazar ha de cruzar las vastas extensiones del oeste americano subido a una carreta conducida por sus caballos. Pero Eleazar o El Manantial y la zarza, de Michel Tournier, está lejos de ser una novela del oeste, pese a que blancos aventureros e indios exploradores no faltan. La novela narra un viaje, una epifanía en la que el cabeza de familia se cree una revisión de Moisés en su travesía por el desierto. Y como el propio Moises, él, Eleazar, un hombre pobre y modesto que ha elegido por esposa a una mujer tullida, ha de elegir entre  la zarza o el manantial, entre lo divino y lo terrenal, o lo que es lo mismo: entre el dictado de Dios y las necesidades de su mujer e hijos.  

“Se produce aquí un inmenso malentendido, porque no es intención de los hebreos convertirse en un pueblo de anacoretas instalado de manera permanente en la aridez del desierto. Tienen mujeres, hijos, ganado. Quieren tierras para cultivar, y para ello ¡agua, más agua y siempre agua! Moisés lo sabía bien les prometía sin cesar una tierra que ‘mana leche y miel’, lo contrario, en resumen, del desierto. Moisés está desgarrado entre Yavé y el pueblo hebreo, entre la zarza ardiente y el manantial de agua viva, entre lo sagrado y lo profano”. [p. 105]. 

Con una prosa muy limpia y poética, Eleazar o El Manantial y la zarza es una novela sobre la redención que, como la propia Biblia, nos presenta a un personaje heroico que conduce a los suyos hacia la libertad pero a quien, caprichos del destino (o quizá del mismo Dios), se le niega la tierra prometida.