miércoles, 6 de noviembre de 2013

"En lugar seguro", de Wallace Stegner

En lugar seguro, de Wallace Stegner (Libros del Asteroide, 2008)

Título: En lugar seguro
Autor: Wallace Stegner
Género: Novela
Primera edición:  1987, con el título Crossing To Safety
Edición comentada:  Libros del Asteroide (2008), traducido por Fernando G. Corugedo, con prólogo de Ricardo Menéndez Salmón.


Wallace Stegner (1909-1993), escritor norteamericano no muy conocido en España, deslumbró a crítica y público con Ángulo de reposo, premio Pulitzer, gran novela que narra la vida de una mujer culta que, por un desengaño amoroso, se casa con alguien ajeno a su círculo de amistades, un ingeniero de minas, y recorre Estados Unidos junto a él y los recuerdos que, primero, la emocionaron y, luego, le hicieron daño en su juventud; nos sorprende unos años más tarde con En lugar seguro, un canto a la amistad y la naturaleza. Libro intimista que cuenta la historia de dos profesores de literatura y sus familias, de cómo se amaban, se ayudaban y, a veces, se soportaban; cómo tuvieron que abrirse camino en un mundo universitario y un país altamente competitivos y con cuánta dignidad afrontaron las enfermedades que los marcaron. Contado con una gran sensibilidad contenida a través de los pequeños sucesos, los objetos cotidianos y los secretos de cada uno; dentro del paisaje bellísimo de los bosques de Vermont, junto a Canadá.

Estas son algunas de sus mejores frases:
 “Nuestra última impresión de Charity al verla torcer la esquina fue aquella sonrisa que nos lanzó como si fuera un puñado de flores”.
  “¿Es eso la base de la amistad? ¿Algo de tan pura reacción? ¿Sólo respondemos a quienes parecen encontrarnos interesantes? ¿Tan ávido de elogios estaba yo como para sentir tanto afecto por dos personas sólo porque habían manifestado que les gustaba mi cuento? ¿Acaso zumbamos o repiqueteamos o nos iluminamos cuando la gente oprime los botones de nuestra vanidad y sólo entonces?”.
  “El caos es la ley de la naturaleza, el orden es el sueño del hombre” (Henry Brooks Adams).
  “Nos insistieron mucho con lo del veraneo, en un momento en que habríamos querido estar a solas con nuestras aprensiones”.
  “La buena fortuna, la complacencia, la paz, la felicidad, nunca han conseguido engañarme por mucho tiempo. Me esperé lo peor y tuve razón. Al diablo con los sueños del hombre”.


Wallace Stegner es un amigo que nos ofrece como regalo la difícil sencillez de la buena literatura.